El trastorno obsesivo compulsivo, también llamado toc, es un trastorno de la personalidad cuyos son síntomas son pensamientos obsesivo recurrentes, que se imponen en la conciencia y la persona tiene dificultad para abstraerse de ellos. Las variantes con respecto a las obsesiones son múltiples y suelen rotar, es decir, desaparecer y en su lugar aparece otra diferente.

Esta es una característica del trastorno obsesivo y es el desplazamiento de la obsesión. Puede empezar por un toc de pensamientos obsesivos recurrentes y cambiar de idea o pensamiento. Igualmente pueden haber rituales físicos que se desplazan y pasan a otros totalmente diferente

Hay diferentes tipos de toc. La mayor parte son rituales de limpieza, de pensamientos sexuales a veces agresivos, toc homosexual, toc religioso, toc amoroso, etc… En todos ellos, la característica principal son pensamiento recurrentes que se imponen en la conciencia y perturban la actividad diaria de la persona por el consumo de energía y tiempo que conlleva.

El análisis que he llevado a cabo sobre mas de trescientos casos de neurosis obsesiva, nos permite certificar que todos los trastornos obsesivos compulsivos tiene una base inmadura infantil, dentro del sistema familiar donde el obsesivo se ha criado. Aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de analizar y entender el origen de un toc, es la personalidad rígida o laxa de los padres, así como el grado de vinculación emocional y sexual hacia la figura de ellos y de los hermanos. El toc claramente puede ser muy invalidante, dependiendo de la fijación que la persona tenga a nivel inconsciente hacia las figuras familiares, sin embargo, podríamos también decir que lejos de ser una enfermedad, no deja de ser mecanismos de defensa frente a pensamientos, deseos de origen infantil que quiere invadir la conciencia y como respuesta de nuestros mecanismo defensivos mentales, aparece el cuadro obsesivo para desviar la conciencia de aquellos deseos o sentimientos que a nivel inconsciente quieren aparecer en la conciencia. Cuando mas perturbador, cuando mas desequilibre al sujeto, cuando mayor energía que consuma, ello se debe a que la fuerza de ciertos deseos de carácter infantil por aparecer en la conciencia es grande y la persona desvía su atención sin darse cuenta hacia los pensamientos, actos o ideas obsesivas.

También existen los llamados “falsos toc”, que son personas con pensamientos incluso rituales de carácter obsesivo pero obtienen con su “falso toc” un beneficio secundario, bien económico, laboral o personal. Estos casos por lo general y tras mi experiencia, no llegan a concluir el tratamiento y lo abandona rápido, sobre todo cuando se muestra que más que un toc, es un uso del toc.

Todos los toc tienen su origen en una estructura inmadura de la personalidad. No es genético ni se hereda, simplemente es una alteración y estancamiento en una fase temprana del desarrollo emocional y sexual del niño. Podemos decir que son personas que se quedaron a medias en su desarrollo emocional y sexual. Son niños grandes que sufren porque quieren seguir manteniendo una forma de ser infantil que no se corresponde con su mundo de adulto.

Como terapia, el psicoanálisis puede resolver el toc en un plazo que va desde uno a dos años de trabajo terapéutico. Resaltar que es un trastorno insidio y lento de curar pero se cura.