CAUSAS Y ORIGEN DEL ATAQUE DE PÁNICO O CRISIS DE ANGUSTIA

El ataque de pánico o de angustia, se caracteriza por aparecer de manera espontánea, sin ningún motivo aparente. La persona de manera repentina, comienza a sentir malestar general, hiperventilación, se suele acompañar de taquicardia, hipersudoración, sequedad de boca, mareo, sensación de perder el control o de muerte inminente.

Tras unos minutos, la persona vuelve a su estado normal y le queda sensación de aturdimiento y cierto sentimiento de despersonalización.

Las causas que motivan los ataques de pánico, siempre tienen un origen inconsciente y suele ser la señal de alarma de que “algo no va bien”. Puede ser el desencadenante de una fobia, bien a espacios cerrados e inclusos abiertos, tales como salir a pasear, viajar en transporte público etc.

Un estudio llevado a cabo sobre mas de 178 personas con edades comprendidas entre 20 y 57 años, mostraron que había un conflicto interno psicológico entre las dos partes de la mente: la parte consciente y la inconsciente.

El ataque de pánico supone una defensa frente a la aparición de ciertos contenidos inconscientes en la conciencia, que de aparecer generarían un conflicto mayor. También podemos definirlo como una señal de alarma que activa nuestro sistema de censura (preconsciente) frente a una imposibilidad de reprimir cierto contenido inconsciente, cuya fuerza supera dicho mecanismo de represión, censura o autocontrol.

La represión o censura, actúa como filtro frente a la existencia de pensamientos, instintos o deseos que deben de quedar inconscientes para evitar un conflicto emocional mayor en la conciencia.

Pensamientos agresivos reprimidos, deseo sexuales o instintos de carácter poco ético, subyacen en la parte inconsciente de la personalidad pero con la característica de estar “vivos”, es decir, tienen una energía asociada a la idea que representan. Cuando la represión de los mismos supera ciertos niveles de energía, pueden escapar al control de la censura o mecanismos de defensa y atravesarla. Justo cuando está a punto de suceder, la propia mente desencadena la crisis de angustia para captar la atención de la conciencia sobre los síntomas que la persona experimenta y así no percibir qué deseo, instinto o pensamiento estuvo a punto de aparecer de manera abrupta y sin reprimir en la conciencia.

Por norma general, cuando la persona tiene un grado de moralidad alto, insatisfacción sexual o conducta racional excesivamente controladora, suelen ser candidatos ideales para el desarrollo o aparición del ataque de ansiedad o crisis de angustia.

Un análisis exhaustivo de la parte inconsciente de la personalidad, permite identificar el motivo de conflicto entre la conciencia y el inconsciente, desapareciendo así los futuros ataques de angustia.

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