¿Necesitas ayuda psicológica?

Cuando necesitamos ayuda, buscamos en internet y leemos blogs, vemos videos en youtube tratando de encontrar  ese especialista que pueda escucharnos y saber qué nos sucede.

Las terapias (de pareja, del trastorno obsesivo compulsivo, toc, de la depresión, de las manias, fobias, ansiedad, crisis de angustia etc ) son variadas y lo que a uno le funciona a otro puede no funcionarle ya que la medicina, así como la psicología no es una ciencia exacta y el efecto suele ser diferente en cada persona, dependiendo de sus circunstancias y también de lo que llamamos “el beneficio secundario de estar enfermo”. Este beneficio quiere decir que todos los trastornos mentales o problemas, conllevan un problema pero también algo solucionan es decir, tras una enfermedad o un trastorno, la persona puede rentabilizarla bien a través de obtener una paga del gobierno, atención emocional de la familia, puede ayudar a una separación y a eximirse de responsabilidades y muchas mas que podría citar y que he visto a lo largo de mi trayectoria como profesional del psicoanálisis. Estos y otros factores hacen que busquemos justo a ese especialista con el cual puedo solucionar definitivamente mi problemática o dar con aquel con el que inconscientemente no deseo curarme para no sepárame del beneficio que me ocasiona estar enfermo o con problemas. Muchas personas llegan a criticar esta definición pero sin embargo, la realidad muestra como muchas personas abandonan lo tratamientos cuando mejoran para luego empeorar y refugiarse definitivamente en su dolencia psíquica. Ya que mejorar puede suponer cambios y tomar decisiones a las cuales tememos o realmente no estamos dispuesto a afrontar incluso por beneficioso que pueda suponernos. Tal resistencia a la mejoría (beneficio secundario de la enfermedad ) ya fue observada y analizada por el psicoanálisis desde hace mas de cien años, por lo tanto, no es ninguna novedad que la persona con dolencias psíquicas se busquen terapias inapropiadas o medianamente efectivas para su curación. Porque lo que se pone en juego es la verdad y de ello, no siempre quiere saber el sujeto. El psicoanálisis es una terapia y ciencia de la verdad, hasta el punto que una vez descubierto la relación de lo que te sucede con una verdad que la mayoría de las veces no quiere ver o aceptar, el ser humano prefiere ser sordo y ciego a sí mismo aunque pierda su vida con su problema o su enfermedad. “Centrada tiene la atención el poeta en el dolor de su molar” dice Freud, el padre del psicoanálisis, para decirnos que cuando uno tiene una dolencia física o psíquica quitamos toda la atención a lo que nos rodea y nos centramos solamente en nuestro dolor, desapareciendo todo interés por lo que no se relaciona con lo que nos pasa. Es complejo y complicado hacer entender al ser humano que se paga con la vida el hecho de tener una dolencia psíquica que no se quiere inconscientemente solucionar pero por sorprendente que nos parezca, nuestra mente tiene una serie de mecanismos defensivos que nos hacen creer lo contrario, es decir, que no nos vamos a curar o incluso una vez con el problema, llegamos a adaptarnos a ello aunque paguemos con nuestra vida el estar alterados o enfermos. NO es fácil asumir la verdad y si por algo se rechaza al psicoanálisis es porque habla, descubre esa verdad que relaciona todo lo que le pasa al sujeto con su verdad inconsciente. Luego hay personas que son consciente de tener un problema y decididamente buscan la solución porque no quieren abandonar su vida a su enfermedad. Realmente es una decisión que uno toma o no. Dicen que es doloroso el psicoanálisis y yo digo lo contrario. No hay nada mas doloroso que una dolencia, problema o enfermedad mental aunque terminemos acostumbrándonos a ella porque termina deteriorando la vida de la persona. El psicoanálisis termina con ese dolor y a veces la verdad puede doler mas que la enfermedad.

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