Una educación defectuosa produce defectos en la personalidad (2ª parte )

Digamos que muchos padres tienen así mismo un egoísmo infantil, claramente neurótico, donde toman al hijo como una pertenencia sin pensar que ese niño se convertirá en un adulto y que tendrá su manera de pensar, decidir y que juzgará a sus padres por la educación que ha recibido de ellos. Esos padres defectuosos, que de manera inconsciente ligan a sus hijos mediante maniobras de amor y seducción sexual, terminan dañando lo que es el desarrollo emocional y sexual del menor. Padres con manifestaciones afectivas intensas, así como de comportamiento sexuales que no dejan de ser practicas perversas, terminan produciendo una detención en el desarrollo emocional y sexual de sus hijos debido a las intensas fijaciones que producen en ellos por su comportamiento educacional.

¿Es una buena educación producir fijaciones afectivas y sexuales en los hijos solo por el sentimiento de pertenencia que muchos padres tienen sobre ellos? Es una crueldad, claramente grave deteriorar el desarrollo de un hijo simplemente por pesar sobre él un sentimiento de posesión.

Estas fijaciones que los padres producen en sus hijos les pesará toda la vida, ya que una educación donde se pierden o diluyen ciertos límites morales, deteriora permanentemente la base de la personalidad y genera una fuente de conflictos internos de difícil solución.

Los padres piensan que todo aquello que el niño vive lo piensa como ellos y no es así ya que lo que para unos padres representa ciertas conductas educativas, el niño lo vive desde lo que su capacidad cognitiva le permite entender, siendo así que un comportamiento afectivo y sexual “sin importancia por parte los padres” hacia el niño, para este puede ser una fuente de conflictos internos que no logra entender y que le puede producir ansiedad, hiperactividad, angustia, miedo, fobias, dificultad para dormir, alteraciones en el hábito de comer, falta de control de esfínteres, llanto, llamadas de atención y muchos más síntomas que el niño expresa lo que la mayoría de las veces no puede expresar con palabras porque no lo comprende.

Cuando los padres no manejan otras pautas pedagógicas ni entienden sobre la psicología de sus hijos y menos de sus comportamientos, lo que les lleva desafortunadamente a cometer uno de los mas graves errores educativos: el rechazo de las emociones y lo que pueden representar para el niño.

Estas emociones rechazadas, para el niño serán fuente de conflicto por quedar inmersas en el inconsciente y a lo largo del proceso evolutivo se multiplican, crecen y se aglomeran y se origina una personalidad distinta cuyos pensamientos, deseos y fantasías entran en contradicción con las ideas y objetivos conscientes.

Y lo que el  niño no comprendió y reprimió en su momento, tenderá luego  a expresarlo en sus comportamientos y que podrán ser de lo mas contradictorios y neuróticos.

 

 

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