Esta es la causa principal de por qué fracasan las relaciones de pareja

La primera cuestión que debemos plantearnos es qué es lo que lleva a un hombre y a una mujer a emparejarse?

 

Las personas pasan por diversas etapas en la vida pero principalmente, la primera de ellas, es fundante, en el sentido que toda relación con los otros, está determinada desde nuestras primeras relaciones familiares, relaciones basadas en el mecanismo de identificación que guardará una relación inconsciente entre los modelos familiares y las elecciones futuras de objetos amorosos.

 

El psicoanálisis viene estudiando desde hace mas de cien años que la relación con el mundo, así como el desarrollo del carácter, tiene relación directa y se halla enraizado a las relaciones familiares.

 

La primera relación de todos nosotros es con la madre. Relación basada en la necesidad, en un egoísmo de supervivencia necesario para el desarrollo físico y emocional del niño. Relación basada en la satisfacciones físicas pero también emocionales, que será lo que nos fundará como humanos, el poder establecer relaciones con los otros.

 

La relación con la madre es única, de una dependencia tal que dejará huellas de por vida. Tanto es así que las relaciones de objeto ( entre personas ) no deja de tener una raíz en la primitiva relación con la madre. El padre, es el siguiente elemento a tener en cuenta en relación al desarrollo emocional humano. El niño toma conciencia que el padre es el objeto de deseo de la madre, de ahí que todo niño y niña pase por un periodo de identificación al mismo pues si la madre lo ama y lo desea, el niño que se haya identificado a la madre, también amará y deseará al mismo.

 

Desde ese espejo de identificaciones a los padres, es desde donde se generarán las futuras búsquedas de relaciones de objeto de deseo y amorosos (pareja) .

 

Absolutamente en todas las relaciones de pareja, podemos encontrar la manera inconsciente en que se estableció la matriz original de la elección de objeto, a través de la identificación con el padre y la madre.

 

Es sencillo y fácil volver a repetir una actitud, un comportamiento, un sentimiento infantil de aquella época primitiva pero en la etapa actual y sin que la persona se de cuenta, pues el hecho de que elijamos pareja basada en la identificación a los modelos parentales hace que proyectemos sobre la pareja actual los sentimientos, afectos y comportamientos basados en la identificación a los padres.

 

La persona puede trasladar, desplazar la antigua relación con la madre o con el padre (a veces hasta con los hermanos ) a sus relaciones personales, sin tener conciencia de ello, pues proyecta algo que ya ha vivido siendo capaz de tratar a la persona como hizo con algunas de las figuras familiares.

 

De ahí que el psicoanálisis de pareja, descubre las identificaciones a los padres y el modo en que el sujeto estableció su carácter y su personalidad basado en la relación con los mismos.

 

Dichas identificaciones se suelen proyectar sobre la pareja sin que tengamos conciencia de ellos y terminamos repitiendo algo ya vivido pero sobre la persona con la que convivimos.

 

Podemos demostrar que en la relación con los padres, debido a que se establece en la etapa infantil y a la existencia la ambivalencia afectiva de amor y odio o rechazo hacia los mismos, la persona se queda inmadura en dicha relación. Su odio así como su amor a sus progenitores perdura de manera inmadura pero inconsciente y la persona no lo sabe. Y dichos sentimientos inmaduros, se expresarán luego en la pareja cada vez que la pareja nos recuerde algún rasgo de nuestros progenitores. De manera que ella puede estar expresando el odio que sentía por la madre pero hacia la figura del marido y este, puede estar desplazando la mala relación la madre o el padre hacia la figura de su mujer sin tener conciencia de ello.

 

Decimos entonces que el mecanismo de espejo, de desplazamiento y proyección son las que arruinan o generan las crisis de pareja, pues tanto él como ella, puede estar mostrando su carácter infantil o inmadurez no superada de la etapa de la infancia pero desplazado, proyectado hacia la pareja.

 

Esta complejidad hace que la comunicación se deteriore porque ninguno habla al otro aunque lo hable ni escucha al otro. Habla y escucha a su fantasma familiar, hablay escucha a la persona que proyecta sobre su pareja: el padre, la madre o u hermano, lo cual impide entendimiento alguno y se genere la violencia propia que se generaba en la etapa infantil.

¿Por qué no se quieren curar o tratar las parejas? Porque curarse o evolucionar supondría abandonar la identificación a los padres, algo así como abandonar algo de nuestro propio yo, algo de nosotros mismos y el ser humano prefiere perder a su pareja y quedarse solo de por vida a perder la relación inconsciente que tiene con sus padres.

¿Cuales son las fases del desarrollo del trastorno obsesivo compulsivo? (toc)

Cómo entender la neurosis obsesiva.

1. Las experiencias sexuales en la infancia son determinantes.

    1. Primero suelen ser de carácter pasivo y luego de carácter activo pero llevadas a cabo con placer y o con gozosa participación en actos sexuales. La participación activa es mas propia de varones y la participación pasiva es mas en las chicas, aunque nos encontramos que durante la fase masculina del desarrollo femenino las niñas tiene una marcada actividad sexual infantil.

    2. La esencia u origen de la neurosis obsesiva puede encerrarse en una fórmula: las representaciones obsesivas son reproches transformados que retornan de la represión y se refieren siempre a un acto sexual de la niñez llevado a cabo con placer.

  1. La neurosis obsesiva se desarrolla:

    1. en un primer periodo al que llamamos el periodo de la inmoralidad infantil. El niño aquí no tiene ni noción de maldad, solo sabe que lo que hace le da placer. Una vez que pasa a la actividad y lleva a cabo lo aprendido sexualmente con otros niños o adultos, será este el motivo de los futuros reproches del obsesivo. Este periodo puede duran los primeros años hasta que aparece la maduración sexual.

    2. En este segundo periodo, ahora los recuerdos placenteros van asociados a un reproche y se trata de reprimir las primeras experiencias a través de la vergüenza, los escrúpulos, la desconfianza en sí mismo. Son síntomas con los cuales comenzará

    3. El tercer periodo: el de la salud aparente y en realidad de haber logrado reprimir las experiencias sexuales precoces placenteras.

    4. El cuarto perido es el de la enfermedad y se caracteriza por el retorno de los recuerdos primitivos, es decir, ha fracasado la defensa y vuelven los recuerdos sexuales precoces pero esta vez vienen asociado a reproches. A veces los recuerdos pasan a la conciencia pero otras veces sufren alteraciones, se modifican y se convierten en pensamientos y actos obsesivos. Que no dejan de ser los recuerdos, actos sexuales vividos pero deformados. Por ejemplo, una chica que se lavaba mucho las manos era por el placer sexual que sentían tocando el pene a otros niños. Lavarse las manos equivalía para ella el acto satisfactorio de tocar los penes y a la vez, lavarse las manos como reproche, vergüenza y escrupulosidad por haber tocado penes con placer. Otra chico que había sido abusado por la hermana en su cama y con la cual mantuvo un tiempo relaciones sexuales, hacía rituales de poner objetos alrededor de la cama en un orden casi perfecto. De esta manera el ritual equivalía a haber hecho el acto sexual con la hermana y a la vez defenderse por vergüenza y culpa contra ello, poniendo objetos alrededor de la cama como si quisiera impedir así que el acto sexual con la hermana no pasara.