El trastorno obsesivo compulsivo y las prácticas religiosas (2ª parte )

Los actos obsesivos se hallan al servicio de intereses de la personas y se expresan cargados de afectos y pensamientos que se encuentran reprimidos en lo inconsciente.

Una mujer había desarrollado un toc tras separarse de su marido y había cogido la costumbre obsesiva de sentarse en un sillón determinado pudiendo pasar horas sentada en él. El sillón era para ella un símbolo del marido, al cual tres años después se seguía manteniendo fiel. La explicación a su obsesión fue: “Es tan difícil separarse de algo (hombre-sillón) en el que ha estado una sentada.”

Todos los actos obsesivos guardan un sentido y pueden ser interpretados. Al igual que los ceremoniales pero la persona los hace sin saber cual es la significación de los mismos. Solo con el tratamiento psicoanalítico podemos encontrar su sentido. Leer más

El trastorno obsesivo y las prácticas religiosas ( toc religioso )

Existe un parecido entre los llamados actos obsesivos y las prácticas religiosas. Las personas que desarrollan actos obsesivos, ceremoniales y que sufren de representaciones o impulsos obsesivos pertenecen a una unidad clínica, llamada neurosis obsesiva.

Un ceremonial obsesivo consiste en pequeños manejos, restricciones, arreglos que se ponen en práctica, siempre de la misma forma o  con pequeñas modificaciones en determinados actos de la vida cotidiana. La persona se muestra incapaz de suspender dicha ejecución y toda infracción del ceremonial, le hace desarrollar una angustia intolerable que le obliga a rectificar y a desarrollar de nuevo al pie de la letra el ceremonial. El ceremonial puede complicar, dificultar y retrasar por ejemplo, el vestirse, el desnudarse, el acostarse o la satisfacción de necesidades básicas. Una persona antes de acostarse, tenía que colocar la silla en una posición determinada, poner encima de ella sus vestidos, doblados de determinada forma y según un cierto orden remeter la colcha por la parte de los pies, estirar perfectamente las sabanas, luego colocar las almohadas de determinada posición y adoptar al echarse una cierta postura, solo así podía conciliar el sueño. Leer más

¿POR QUÉ NOS REFUGIAMOS EN LAS ENFERMEDADES? ( Estoy mal pero no quiero ir a ningún especialista )

Es frecuente encontrarnos con personas que se hayan bajo un esto de depresión, ansiedad, angustia, manías obsesivas, inseguridad o incapacitadas para afrontar circunstancias de la vida y a pesar de encontrarse mal no quieren ir a tratarse con un especialista de la salud mental.

Los problemas mentales, comienzan poco a poco y gradualmente van acaparando mas espacio mental hasta convertirse en un trastorno psicológico que termina afectando a varias áreas de la vida de la persona. Comprobamos que en los estadios iniciales, la persona siente que le ocurre algo fuera de lo habitual pero confía en que se le pasará o que puede valerse por sí misma para no tener que recurrir a ayuda externa. En una segunda fase, se hace mas notables los síntomas y la persona se da cuenta que le ocurre algo que se le empieza a escapar al control consciente y por mas intentos que hace, los síntomas comienza a durar mas tiempo y la personalidad ya sufre algunas de las consecuencias de su trastorno mental. Por último el trastorno se ha apoderado de la conciencia y la persona resulta incapacitada para llevar a caso sus tareas habituales, produciendo un deterioro laboral, personal y familiar. Leer más

CONFERENCIA DE INTRODUCCION AL PSICOANALISIS (3)

Analizado así, las posibilidades  de ser uno con nuevas combinaciones se complica porque el ser humano vive en la ideología, de ahí que le sea tan complejo a veces hacer algo diferente a lo que ha recibido de la familia y de lo social porque de un modo otro, todo está establecido ideológicamente. Si le sumamos el desconocimiento que la persona tiene de sí mismo, las posibilidades disminuyen cuando no sabemos manejar el deseo inconsciente, que si bien es nuestra fuerza motora, debemos saber que todo deseo de adulto tiene una raíz en un deseo infantil reprimido.

Con la falta de conocimiento sobre uno mismo, el sujeto siente que algo no termina de madurar en él hasta el punto que decimos que de madurar madura el yo pero el inconsciente permanece inalterable al tiempo porque veremos que el inconsciente es atemporal, de ahí que los recuerdos, los deseos permanezca inalterable a pesar del paso del tiempo.

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¿Cuales son las fases del desarrollo del trastorno obsesivo compulsivo? (toc)

Cómo entender la neurosis obsesiva.

1. Las experiencias sexuales en la infancia son determinantes.

    1. Primero suelen ser de carácter pasivo y luego de carácter activo pero llevadas a cabo con placer y o con gozosa participación en actos sexuales. La participación activa es mas propia de varones y la participación pasiva es mas en las chicas, aunque nos encontramos que durante la fase masculina del desarrollo femenino las niñas tiene una marcada actividad sexual infantil.

    2. La esencia u origen de la neurosis obsesiva puede encerrarse en una fórmula: las representaciones obsesivas son reproches transformados que retornan de la represión y se refieren siempre a un acto sexual de la niñez llevado a cabo con placer.

  1. La neurosis obsesiva se desarrolla:

    1. en un primer periodo al que llamamos el periodo de la inmoralidad infantil. El niño aquí no tiene ni noción de maldad, solo sabe que lo que hace le da placer. Una vez que pasa a la actividad y lleva a cabo lo aprendido sexualmente con otros niños o adultos, será este el motivo de los futuros reproches del obsesivo. Este periodo puede duran los primeros años hasta que aparece la maduración sexual.

    2. En este segundo periodo, ahora los recuerdos placenteros van asociados a un reproche y se trata de reprimir las primeras experiencias a través de la vergüenza, los escrúpulos, la desconfianza en sí mismo. Son síntomas con los cuales comenzará

    3. El tercer periodo: el de la salud aparente y en realidad de haber logrado reprimir las experiencias sexuales precoces placenteras.

    4. El cuarto perido es el de la enfermedad y se caracteriza por el retorno de los recuerdos primitivos, es decir, ha fracasado la defensa y vuelven los recuerdos sexuales precoces pero esta vez vienen asociado a reproches. A veces los recuerdos pasan a la conciencia pero otras veces sufren alteraciones, se modifican y se convierten en pensamientos y actos obsesivos. Que no dejan de ser los recuerdos, actos sexuales vividos pero deformados. Por ejemplo, una chica que se lavaba mucho las manos era por el placer sexual que sentían tocando el pene a otros niños. Lavarse las manos equivalía para ella el acto satisfactorio de tocar los penes y a la vez, lavarse las manos como reproche, vergüenza y escrupulosidad por haber tocado penes con placer. Otra chico que había sido abusado por la hermana en su cama y con la cual mantuvo un tiempo relaciones sexuales, hacía rituales de poner objetos alrededor de la cama en un orden casi perfecto. De esta manera el ritual equivalía a haber hecho el acto sexual con la hermana y a la vez defenderse por vergüenza y culpa contra ello, poniendo objetos alrededor de la cama como si quisiera impedir así que el acto sexual con la hermana no pasara.

 

 

 

 

 

 

 

TEMOR OBSESIVO A QUE LE PASE ALGO MALO A MI FAMILIA

Uno de los pensamientos intrusivos que padecen las personas con trastorno obsesivo compulsivo es la idea recurrente y obsesiva de “que le suceda algo malo a su familia”. Dentro de este espectro, a veces el temor obsesivo es con la figura de la madre, el padre o alguno de los hermanos. El obsesivo tiene temor que una desgracia, un accidente, una enfermedad, la muerte, le acontezca a la madre, al padre o alguno de los hermanos. Leer más