El trastorno obsesivo y las prácticas religiosas ( toc religioso )

Existe un parecido entre los llamados actos obsesivos y las prácticas religiosas. Las personas que desarrollan actos obsesivos, ceremoniales y que sufren de representaciones o impulsos obsesivos pertenecen a una unidad clínica, llamada neurosis obsesiva.

Un ceremonial obsesivo consiste en pequeños manejos, restricciones, arreglos que se ponen en práctica, siempre de la misma forma o  con pequeñas modificaciones en determinados actos de la vida cotidiana. La persona se muestra incapaz de suspender dicha ejecución y toda infracción del ceremonial, le hace desarrollar una angustia intolerable que le obliga a rectificar y a desarrollar de nuevo al pie de la letra el ceremonial. El ceremonial puede complicar, dificultar y retrasar por ejemplo, el vestirse, el desnudarse, el acostarse o la satisfacción de necesidades básicas. Una persona antes de acostarse, tenía que colocar la silla en una posición determinada, poner encima de ella sus vestidos, doblados de determinada forma y según un cierto orden remeter la colcha por la parte de los pies, estirar perfectamente las sabanas, luego colocar las almohadas de determinada posición y adoptar al echarse una cierta postura, solo así podía conciliar el sueño.

Lo minucioso del ritual y la angustia que produce cuando no se hace exactamente, hace que el ceremonial tenga un carácter sagrado. La persona soporta mal cuando tiene que retrasar el ceremonial y nunca hay personas delante cuando lo ejecuta.

Cualquier actividad puede convertirse en acto obsesivo y lo que comprobamos que los actos obsesivos proceden siempre de un ceremonial. La persona siente que hay cosas prohibidas que no puede hacer y que solo haciendo un ceremonial, puede llevarlas a cabo. Es normal observar que tanto las obsesiones como las prohibiciones se hacen sobre actividades solitarias y nunca las hace frente a los demás. Por eso que muchas personas que padece toc, son capaces perfectamente de cumplir sus deberes sociales durante el día y luego en soledad le pueden dedicar horas a sus obsesiones.

Existen similitud entre el ceremonial del obsesivo con los actos sagrados del rito religioso.  En ambos hay un temor en la conciencia en caso de olvido y que no se haga de manera concienzuda. Pero mientras que los detalles del ceremonial religioso tienen un sentido y una significación simbólica, los ceremoniales del toc parecen insensatos y absurdos. El trastorno obsesivo parece en este punto una caricatura a veces cómica y a veces triste de una religión privada.

Sin embargo, esta diferencia entre el ceremonial neurótico y el religioso, desaparece en cuanto el psicoanálisis nos hace comprender los actos obsesivos. (continuará)

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