SALUD RESPONDE: PSICOANALISIS

Vivimos en un mundo exigente, donde nuestro aparato psíquico se haya expuesto a las influencias del exterior y a las influencias internas. La psicología estudia las relaciones del individuo no sólo con su medio ambiente, sino con su medio interno, pudiendo hablar de una interacción entre dos mundos para el sujeto: su mundo interno y su mundo externo.

Si las respuestas de las personas, frente a un mismo estímulo externo varían, ello es debido a que la configuración psíquica interna de cada persona es diferente a la de otra, ya que la escala de valores, así como la importancia que se le da a cada circunstancia externa, guarda relación con dicha configuración. Una misma situación o exigencia externa provoca diferentes respuestas emocionales o llamadas a la acción. Nos preguntamos porqué puede haber tanta variedad de respuestas ante un mismo estímulo externo. La respuesta esta relacionada con lo que llamamos inteligencia emocional. Para definirla, debemos incluir un concepto importante para la psicología del psicoanálisis y es lo que denominamos el principio económico de nuestra mente. Lo económico, junto con lo dinámico y lo tópico conforman una estructura mental armoniosa y que es la responsable de dichas respuestas frente a los estímulos externos e internos. Cuando decimos que nuestra psiquis es dinámica, queremos dar a entender que toda la energía en nuestra mente se mueve (sentimientos, afectos, emociones, deseos, impulsos, instintos ), es decir, goza de movimiento y sólo aquello que se estanca, origina, produce síntomas o enfermedad. Cuando hablamos de tópico, nos referimos a dos lugares en nuestra mente, la parte inconsciente y la parte consciente, entre las cuales se halla una tercera instancia llamada preconsciente que funciona a modo de censura o represión de la parte inconsciente. Nuestra energía, así como nuestros deseos, parte de la parte inconsciente y deben pasar por el filtro del preconsciente (también podemos llamarlo lugar de los mecanismos de defensa) para que accedan a la conciencia y esta ejerza un control sobre los mismos. Una respuesta agresiva frente a un estímulo puede ser desmedida, si no se regula desde el preconsciente, que es la parte dónde se filtra, se modaliza la agresividad para que la conciencia frente a un impulso o instinto agresivo pueda controlarlo. Y por económico definimos una situación de balance de energía donde aquello que nos genera tensión y malestar (displacer) estimula o poner en marcha un mecanismo mental que tiende a despojar  dicho exceso de excitación por un estado mas confortable (placer)  para la conciencia. Por ejemplo: ante un problema, una dificultad, aumenta una excitación interna que nos hace sentirnos mal. Nuestra búsqueda será la de aliviar dicha tensión o malestar, resolviendo aquello que nos está perjudicando. Sin embargo a veces, la persona tiene que esperar porque la resolución del foco productor (el problema) lleva un tiempo. Nos preguntamos hasta dónde podemos tolerar una situación que nos genera malestar, exceso de excitación interna y displacer. En el concepto de cantidad y en el concepto de tiempo está la respuesta. Cuando mayor es la cantidad de excitación y duración del estímulo, mas tiempo puede llevar la descarga de dicha excitación. Una enfermedad de un ser querido, una incertidumbre de un negocio, una situación familiar o de pareja conflictiva, son situaciones donde la persona queda afectada por un  exceso de tensión que puede terminar desequilibrándola. ¿Hay manera de liberar dicha tensión? Los estudios que realiza el psicoanálisis confirman que si lo que generó la tensión fueron palabras provenientes del exterior, lo que genera la liberación de la tensión también son las palabras. Toda conversación, recuerdo de algo vivido o presente, se asocia a una carga emocional siendo así que la carga emocional es lo que realmente distorsiona a nuestro “yo” a nuestra conciencia. La descarga de la tensión emocional libera el recuerdo de la situación vivida, mejorando la respuesta de la persona ante la situación pasada o presente. El psicoanálisis como técnica de ayuda y comprensión del funcionamiento de la psiquis establece que deben ser tenido en cuenta la carga emocional unida a la palabra, al recuerdo, a la huella de aquello que nos impacta. La técnica funciona ayudando a descargar a la persona no sólo la tensión emocional para reconstruir el equilibrio económico tensional de nuestro “yo” sino que libera el recuerdo de otro tipo de asociaciones. Es normal ver que frente a algo que experimentamos malestar, lo tratamos de asociar con varias combinaciones de situaciones, respuesta para tratar de encontrar la solución. Cuando la misma no se halla, se construye, es decir, que el psicoanálisis en el tiempo es capaz de construir soluciones trabajando simultáneamente la descarga de la tensión emocional y la producción de una nueva articulación mas objetiva de palabras como respuesta al problema o conflicto externo.

En el próximo articulo, hablaré del conflicto interno y su manejo desde el psicoanálisis.

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